jueves, febrero 18, 2010

Emesis mañanera....

Me pesa la cabeza....
evidentemente, no de una forma literal.

Es como si por cualquier idea tuviera que analizar contastamente "de donde viene" "por qué se produce" "que consecuencias me provoca pensar asi..." - No puedo tener pensamientos humanos sin que se me desparramen los sesos intentando deducir que parte de mi vida justifica que piense asi. Es como tener un psicoanalista tamaño David el gnomo en el hombro toooodo el dia.

La complejidad de pensamiento es incomoda, y en la mayoría de las veces, muy poco fructífera. Muchas veces quisiera perder la racionalidad por completo, y guiarme por mis instintos. Comer, beber, fornicar y tumbarme en la sombrita debajo de un arbol los mediodías con el sol en lo alto, confiar en quien tu instito te deja, y si por el contrario, no soportas a alguien, gruñirle hasta que se vaya,... y si lo consigues, serás una hembra dominante y fuerte.

La evolución del ser humano ha desembocado en esta selva de ladrillo y asfalto, ésta es nuestra realidad, lamentarse de lo lejos que quedamos de nuestros es, realmente, lamentarte de lo que eres.

Seguro que si hubiera un cataclismo y tuvieramos que vivir en la "selva" cazando, ... nos quejariamos igualmente. La cosa es ... no dejar de quejarse nunca, ¿eh?

¡pues si,...!

4 comentarios:

Deimos Kallikantzaros dijo...

Ah, interesante razonamiento.
Definitivamente es una característica del Homo Videns (un paso mas en la evolución) el quejarnos de todo.
Sin embargo también me encantaría dejarme guiar por el instinto y atrapar una hembra que este descansando en la sombrita y gruñir de vuelta en respuesta a su hostilidad. Un especimen fuerte y dominante igual que tu.
Chingón tu blog.
Un saludo desde Nuevo Laredo, México.

PD. Nos leemos pronto. See ya¡

Anika dijo...

efectivamente, la cosa es no dejar de quejarse nunca, aunque lo tengamos todo nos seguimos quejando siempre, siempre faltará algo.

Blutengel dijo...

Seguro ke hay una mezcla y equilibrio entre las dos partes, como casi todo en la vida. Coge la razón y el instinto y monta un bonito puzzle a tu antojo....y ya de paso kuidate mxisimo xalli.

1 gran abrazo

Lord Henry Wotton dijo...

Es posible que los instintos sean incómodos, nena, pero si tienen una cosa buena: son sinceros. Cuando quieras comer, come, cuando quieras dormir, duerme, cuando quieras fornicar, llámame ;-P Si prestas atención a lo que te pide el cuerpo, aprenderás una lección muy importante: guiarte por tus impulsos puede llevarte a equivocaciones, pero muy pocas veces a arrepentirte de tus actos. Y sobre todo habrás conquistado algo fabuloso: la confianza en ti misma que todos buscan y casi nadie consigue.

La fuerza consiste en hacer lo que quieres, cuando quieres, como quieres y donde quieres (y las veces que quieras!!) sin arrepentimientos, sin remordimientos, sin condiciones... LIBRE

Tal vez nos veamos, entonces, reflejados en el mismo espejo, que es lo que pretendo desde que te conocí.

Un beso.

H. W.