Qué rápido pasa el tiempo, parece que fue ayer ... cuando diciembre aún era un mes de felicidad e ilusión. No, no me gusta éste mes.
El día 1 de diciembre comienza con recuerdos tristes, y a medida que pasan los dias, no mejora. Ya no hay con quién celebrar la nochebuena, no hay a quién besar en el año nuevo. Si, estoy exagerando un poco, pero la verdad, quisiera ser sincera cuando digo, que es así cómo me siento.
El 24 de Diciembre -Nochebuena y mañana Navidad- al menos de éste año, creo que será una de las noches mas enfangada de nostalgia y tristeza. La soledad se ha volcado como un sentimiento abrumador en esa fecha tan señalada y es que, no puedes evitar recordar a quién ya no está, y no puedes evitar traer a tu memorias los recuerdos felices de otros años, cuanto abrazar a alguien era tan facil como levantarte del sillón ... andar un par de pasos, y hacer ese gran esfuerzo físico que es estrechar a esa persona entre tus brazos. Dios, que dificil es imaginar esos momentos, cuantas veces habrá resonado en mi cabeza la frase "Lo que daría yo, por poder volver a abrazarle una sola vez ..."; El recuerdo se aleja tanto que a veces me cuesta trabajo hasta recordar sus rostros, sus ojos, sus gestos; A veces los recuerdos se alejan tanto, que es casi como si nunca hubieran existido, y el dolor se hace mas punzante, mas agudo, como si fuera una herida que nunca fuera a cerrar, por muchos años que pasen, por muchas lagrimas que derrame.
Un ciclo se cierra, etapas de tu vida van cambiando, y una tiene que ser fuerte como para recordar esos momentos con alegría por haberlos vivido, ser feliz por haber sido feliz..... Claro, todo muy racional y objetivo, ..... pero cuado llega ese momento, te ves sentada en el mismo sitio, alrededor de la misma mesa donde un día todas las sillas estaban completas, .... y de repente todo te parece vacío e insulso. Ya no hay adornos de Navidad, ya no habrá sonrisas, al menos no con ellos.
No, no me gusta diciembre, donde la alegría y la paz es infundada por una estúpida tradición cultural, donde nada tiene sentido, pero a la vez desearías que lo tuviera, es como para no volverse loco. Debería ser capaz de guardar en un cajón todo este aire de desazón que os traigo sin razón alguna, pero es un sentimiento tan grande y tan absorbente que por algun lado tendría que darle salida.
Si por mi fuera, caería dormida el día 23 por la noche, y me despertaría el día 25 al mediodia, así me evitaría los fantasmas de mis navidades pasadas.

Felices Fiestas, para aquellos que aún puedan disfrutar de esos momentos.


1 comentario:
No es sólo una tradición cultural, sino que es importante para aquellos que creemos en Dios.
Hay mucha gente que odia estas fiestas, para todos no son felices. Pero hay que intentar agarrar con fuerza a los que tenemos cerca y mirar hacia adelante. Cosas nuevas y bonitas vendrán, ya lo verás. Y volverás a besar a alguien en nochebuena.
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