lunes, mayo 23, 2011

... Y tras las elecciones municipales de 2011....

"¿Y en qué queda todo lo del movimiento del 15M?"
"¿Es que acaso no ha servido para nada?"


No hay que pensar que no ha servido para nada, porque lo increible, es que si que ha servido de mucho. El mensaje de un mundo más justo y equitativo a entrado por los ojos y oidos de muchas personas que han despertado de un letargo conformista. Si, se puede hacer algo. Los grandes modelos y las grandes leyes que ahora afrontamos y aceptamos han sido planteados por personas en el pasado. Es hora de reescribirlo. Es hora de evolucionar, pero de verdad. Esto no ha hecho más que empezar.....

Quién haya ganado no significa nada, no implica nada, no cambia absolutamente nada. La indignación, el malestar, el inconformismo es por el sistema, TODO el sistema, hay que querer rescribir el mundo.

... El Siglo XXI será el siglo de los derechos, el siglo de las libertades, el siglo de la IGUALDAD, y eso implica mucho cambio, uno lento y progresivo. Entre todos los que así pensamos y así lo deseamos, será posible.

:] Y estoy feliz, sencillamente, porque el cambio ha empezado. Suerte a todos.


3 comentarios:

Sr. Cthulhu dijo...

Ojala lo sea...

Letichan dijo...

Los grandes cambios no se gestionan a corto plazo. Es algo que a mí me ha costado aceptar. Al menos, somos afortunados en haber visto una inflexión, un amago de cambio de rumbo. Ahora, toca no olvidarse y, sobre todo, el trabajo del día. Exigir siempre que se cumplan nuestros derechos y respetar los de los demás; ser amable, para que la soberbia no se convierta en moneda de cambio; mantener la coherencia con nuestros votos... El cambio ha empezado. Ahora, hay que pensar a largo plazo.

Lord Henry Wotton dijo...

De todas formas, pese a las buenas intenciones y maneras que estamos viendo, hay que tener en cuenta que el cambio no se produce desde fuera, sino desde dentro.

Tras esta crisis política, económica y social que vivimos llegará indudablemente un nuevo orden, pero ese orden vendrá impuesto por la mano (in)visible de los poderes fácticos que gobiernan nuestro mundo. Tanto si nos gusta como si no.

Si queremos de verdad que todos nuestros ideales y convicciones se manifiesten, necesitamos unirnos a ese cambio, guiarlo. Apoyarlo desde dentro. Un gran vino no se consigue añadiendo sabores a las cubas, sino en el interior de la uva: mientras madura.

En mi opinion, nuestra sociedad es lo bastante madura ya para abandonar ideas del siglo XIX, aceptar al ser humano tal como es y llevarlo a donde queremos que esté. Usar esos poderes a nuestro favor, con inteligencia, con corazón pero sobre todo con pelotas.

Nadar a favor de la corriente es siempre la mejor manera de alcanzar la orilla.