martes, mayo 24, 2016

Guía para ser un buen líder o un buen jefe.

Tras mis últimas experiencias laborales me he creado una idea muy clara de lo que YO querría tener como supervisor y lo que no. Tu superior directo hace una diferencia abismal en tu trabajo diario, de hecho, aunque sea el trabajo de tus sueños, con unos compañeros de ensueño y cobrando un sueldo de ensueño.... tener un jefe odioso, te hace frustrarte y teñir todo de un color gris que te hace, constantemente, desear marcharte (Ya que sabes que el/ella no se marchará, son como malas hierbas).



Sencillamente, como algún día espero llegar a un puesto de supervisora, se me apetecía escribir un artículo nacido de mi experiencia. Así que sin más, os dejo con el tocho.

COMO SER UN BUEN LÍDER DE EQUIPO

- Sé natural. Sé tu mismo. Un jefe no tiene que ser perfecto, tiene que ser una persona normal y corriente, con sus fallos y debilidades, y no pasa nada. No pretendas ser perfecto e inalcanzable, eso solo crea una relación artificial en el equipo. 

- Admite tus fallos. Ser un jefe no significa ser omnisciente. Permite que los miembros del equipo te enseñen cosas nuevas y te corrijan los fallos. No solo te acercará a ellos y les darás la oportunidad de ganar confianza en sus propios conocimientos, sino que una aptitud humilde te acercará a tu equipo y te hará ganar su confianza.

- Sois un equipo.  La palabra NOSOTROS debe ser la más usada en tu día a día. No excluyas a nadie, cuando la gente se siente cómoda y aceptada dentro de un conjunto, se vuelve más eficiente y feliz. No dejes que nadie piense que "pinta poco" dentro del equipo. Cuenta con su opinión, escúchales, tal vez consigas un punto de vista diferente y a parte, dejarás claro que eres una persona cercana con la que se puede dialogar.

- Si quieres mejores resultados, motiva al equipo. Es cierto que como supervisor tienes el peso de los resultados en tu espalda, tienes la responsabilidad de que todo vaya bien internamente, pero pare eso es un líder, no solo para LIDerar, también para LIDiar con esa situación. No transmitas todo el peso que la dirección pone sobre ti directamente sobre el equipo. Déjales claro todo lo que están haciendo bien y pídeles ayuda para mejorar la situación, hablares claro y objetivamente. 

- Confía en la gente. Dales libertad para hacer su trabajo. Lo más importante para la eficiencia es que una persona se sienta apreciado y motivado en su puesto de trabajo, que esté seguro de lo que hace y de cómo lo hace. Si el trabajo está hecho ¿Qué importa que se tome un descanso de 10 minutos para tomarse un café? Dale libertad de sentirse como en su casa. Por supuesto que hay controlar la situación, para eso es el puesto de supervisor, pero hay personas que no necesitan un control constante, eso solo les agobiará y les hará marcharse, y normalmente, son los mejores haciendo su trabajo.

- Valora a tu equipo. Todo el mundo tiene ciertas cualidades personales que le hacen único, algunos son super organizados, otros son rápidos, otros amables o simplemente saben hacer reír y dar buen rollo al equipo. Un supervisor debe detectar esa cualidad especial en cada persona, valorarla y apoyarla, hacerles sentir especiales por quiénes y cómo son. Por supuesto que alguna vez tendrás que observar y corregir algunas conductas, pero siempre desde la crítica constructiva y el respeto, ofreciendo tu ayuda y experiencia para enseñarle a mejorar. Es muy importante que el trabajador no sienta que un fallo o "defecto" le define y que eclipsa todo lo demás que hace correctamente.

- Sé la piedra angular del equipo. Anímales a trabajar juntos, a ayudarse, a compartir lo que saben. Anímales a hacer cosas juntos, a celebrar los buenos momentos del equipo, desde la consecución de un objetivo hasta un cumpleaños. No dejes que caigan en la simple rutina de "sois máquinas, estais aquí para trabajar". Todos sabemos que la rutina puede ser muy asfixiante, un lider debe mantener los ánimos altos y buscar siempre una excusa para sacarlos a tomar algo después del trabajo.

- El verdadero respeto se gana con la admiración. Si eres un buen líder, uno que se toma su tiempo para escuchar a cada persona del equipo, que los apoya, que enseña, que guía, que anima... Te respetarán como persona, no por tu cargo. Ese es el MAYOR de los respetos.




COMO SER UN BUEN JEFE DE EQUIPO

- Sé perfecto. Nadie debe nunca notar fallo alguno ni en tu comportamiento, ni en tu forma de hablar o de vestir. Si no eres perfecto, pierdes inmediatamente la potestad para decirle a los demás qué hacer y que no.

- No permitan que te corrijan. Si eres el jefe del equipo es por algo, ellos deben saberlo y respetarlo. Si algún empleado te corrige, déjale claro, que entiendes su opinión, pero que tu método está avalado por años de experiencia. Si en cambio fue fallo evidente, justifícate. ¿Recuerdas el punto primero "Sé perfecto"? Aunque hayas fallado, debes justificarlo, ya sea por culpa del software, del hardware o que alguien habrá tocado lo que no debía. Pero NUNCA admitas tus errores, eso te resta credibilidad y demuestra una evidente debilidad.

- Es TU equipo. Tienes que dejar claro desde el primer día que TÚ eres el que manda. Debes hacer respetar tu posición, ellos deben saber quién es el jefe y que siempre, en última instancia, la toma de decisiones será tuya.

- Si quieres mejores resultados, presiona al equipo. Si tocas los botones adecuados, la gente se pondrá las pilas. Háblales de los malos resultados, de lo insatisfecho que está el Director, de horas extras, de que no habrá incentivos ni bonus si no se soluciona la situación. El miedo y la presión hace reaccionar a la gente.

- Controla. Esa el la principal tarea de un supervisor, si no controlas ¿Cómo vas a decirle qué deben corregir o qué deben mejorar? Necesitas tener argumentos a tu favor: "A qué hora llegan, cuantas facturas procesan, cuánto tiempo se tomó para el almuerzo... ¿Ese es el segundo café?". Tener un control de su comportamiento te permitirá saber que corregirlos para que mejoren su productividad y eficiencia.

- Reeduca a tu equipo. Un jefe es tan valorado como el menos valorado de su equipo. Es decir, si tienes una oveja negra, los otros supervisores lo sabrán, los jefes lo sabrán, y se permitirán darte consejos de cómo lidiar con el. Si algo no te gusta de tu trabajador díselo, Si parece que se distrae, que habla demasiado, que se ríe demasiado, que es muy lento, que da demasiadas vueltas, díselo. Déjale claro que está aquí para trabajar. Lo importante es que no dejen en evidencia tu gestión.

- Hazte respetar. Si has llegado a jefe es por algo. Aquí el que corta el bacalao eres tu. Eres quien decide quien hace cada cosa, quien se queda y quién sale del equipo. Tienen que respetarte por eres el jefe y punto.


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Evidentemente la parte del "Buen Jefe" está escrito desde la sátira y la exageración, pero lamentablemente, algunos de estos puntos los he visto en mi día a día y son llevados con tanta naturalidad que asusta. :)

Hay gente que piensa que si eres demasiado permisivo y "blando" la gente no te tomará en serio como superior, y que no te respetarán. 

Yo he tenido ambos casos en mi vida: El líder y el jefazo. Y te digo a todas todas, que pueda parecer que el tipo jefe imponía respeto, PERO lo que transmite es incomodidad y temor a represalias absurdas y cortantes. Mi admiración y respeto era cero, siempre deseando que se tome el día libre para sacarme el palo del culo en la oficina y trabajar A GUSTO. 

En cambio el líder NUNCA molesta, al contrario, si sentía cualquier inseguridad en la oficina o había cualquier tipo de problema, iba en su búsqueda para pedir ayuda y consejo. Además, si por el contrario ella necesitaba nuestra ayuda, TODO el equipo estaba junto para apoyarla. 

En fin, el punto es bastante claro. Hay quien no vale un duro y solo tiene su CARGO como razón de peso para hacerse respetar; y hay gente que con una sonrisa y un "déjame que te ayude" se ganan tu apoyo incondicional.

Tú decides.

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