sábado, diciembre 24, 2011

Con el mundo a tus pies.

Hay ciertos momentos de tu vida que parecen realmente sacados de una de las mejores escenas de una buena película...

[[Respira]]; Respiras profundamente. El aire fresco de la mañana llena tus pulmones y la fatiga de un despertar temprano parece ir evaporandose con cada exhalación que sale por tu boca. Caminas presurosa, con la cabeza alta y una dudosa sonrisa pintada en la cara.

La música a todo volumen en tus oídos ha conseguido arrancarte de la realidad y colocárte en el centro del universo. El mundo te sobra en estos instantes. Eres la protagonista, te acompaña la banda sonora perfecta y tu cuerpo responde al ritmo mientras caminas. No sabes si pasas desapercibida o no, pero te da igual.

Sigues respirando. Más fuerte. La música envuelve toda tu escena, y a cada paso que das el compás te marca el movimiento. El frío te hiela la nariz y ya casi no sientes la punta de los dedos, pero te sientes increiblemente bien. Estás viva, es genial estar viva. Es genial por días como hoy.

Una escena estúpida e insignificante de tu vida, te hace sentir inmensa. Tan inmensa que eres capaz de bailar en mitad de la calle como si el mundo te perteneciera."


Felices fiestas, y feliz 2012.

1 comentario:

Lord Henry Wotton dijo...

Me ha gustado. A veces siento lo mismo.